sábado, 26 de julio de 2014

Situado en Murcia, el Parque Regional de las Salinas y Arenales de San Pedro del Pinatar es un espacio protegido en el área de las Salinas y Arenales de San Pedro del Pinatar, una zona totalmente dominada por explotación de salinas desde muy antiguo.

Toda la superficie protegida de este parque comprende las salinas pero también abarca una línea del litoral de seis kilómetros y Las Encañizadas, área donde se unen las aguas del Mar Menos con las del Mediterráneo.

Para llegar hasta este Parque Regional es necesario llegar hasta San Pedro del Pinatar, situado junto a la Playa de La Mota y realizar el recorrido a pie o en bicicleta, a través de un camino de cinco kilómetros que llega hasta el Mar Mediterráneo.


Al llegar a la zona de Las Encañizadas es posible admirar como se conserva allí la vieja tradición de las artes pesqueras, donde redes y maderas sirven para atrapar cientos de peces, un sistema de pesca que data de la época en que los romanos ocuaban estas tierras.

Imposible llegar hasta el Parque Regional de las Salinas y Arenales de San Pedro del Pinatar y no hacerse una escapada hasta la zona de los baños de lodo en la Charca de Lo Pagán, una zona por demás interesante sobre todo porque los bañistas que visitan el lugar se cubren de lodo el cuerpo y lo dejan secar al sol antes de bañarse en las aguas salinas, a modo de una lodoterapia al aire libre.

Algunas rutas naturales pueden recorrerse en las salinas, todas ellas de pocos kilómetros como la "Ruta Charca de Interpretación y Pinar de Coterillo", que atraviesa diferentes zonas como la del saldar, matorral, dunas y playas, mientras que la “Ruta de de las Charcas Salineras”, es un camino de ida y vuelta de corto recorrido que comienza y termina en la rotonda de entrada del Parque Regional.

miércoles, 23 de julio de 2014

Una de las localidades más conocidas de Asturias en relación al turismo rural es Cangas de Onís, famosa por varias razones pero sobre todo por encontrarse allí el Santuario de Covadonga. Cangas de Onís, fue en el pasado la capital asturiana, un lugar lleno de encanto donde la protagonista es la naturaleza.

Destino ideal para disfrutar de unas vacaciones inolvidables, Cangas de Onís se encuentra a solo 25 kilómetros de la costa cantábrica, estratégica ubicación que la convierte en un punto de privilegio por estar muy cerca de lugares como Gijón y Oviedo y las bonitas poblaciones de Cabrales y Ribadesella entre otras. 

Bonita naturaleza, historia, cultura y buenas propuesta de ocio el mar y la montaña conforman el paisaje ideal que puede desear cualquier viajero que gusta del turismo rural y de aventura, destacándose el célebre Descenso del Sella que se realiza cada año en el mes de agosto.

La gastronomía de Cangas es otro de los reclamos de los turistas,  no solo por sus exquisitos platos sino también por sus quesos sobre todo el llamado Gamoneda y los productos de huerta o embutidos entre los que se destacan los chorizos y morcillas asturianas y la famosa fabada. Existen también ruta culturales interesantes para conocer iglesias románicas, puentes medievales y hasta restos arqueológicos.


Altas cumbres y lagos de ensueño nada mejor que realizar alguna de las numerosas rutas que ofrece Cangas de Onís para conocer sus alrededores además de incursionar en el propio pueblo con un rico patrimonio románico y medieval, representando por monumentos como la Capilla de la Santa Cruz y el famoso Santuario de Covadonga, que data del siglo VIII.

Además, la mayoría de los edificios del Canga son señoriales y han sido construidos a comienzos del siglo pasado como el Palacio Pintu, el mercado y las casas de indianos de estilo modernista, sin olvidar hacer una visita al Palacio de Cortés y a la Iglesia de Cangas de Onis.

Al estar situada en pleno Parque Nacional de los Picos de Europa, una de las actividades más populares es el senderismo y la visita casi obligado a los Lagos de Enol y Ercina, un camino de doce kilómetros recorriendo una carretera empinada, con el Mirador de la Reina que en días despejados permite llegar a ver el mar.