domingo 15 de enero de 2012

El turismo rural puede desarrollarse en numerosas regiones españolas y entre ellas la zona de Galicia es realmente ideal por su entorno natural y sus increíbles paisajes y caminos por descubrir.

Tomiño es una localidad del Baixo Miño y que se encuentra a unos 12 kilómetros de la ciudad de Tui y la frontera con Portugal.

Tomiño se encuentra además muy próximo al Parque Natural del Monte Aloia, un sitio excelente para la práctica de senderismo.

A pesar de tratarse de un conjunto urbano muy moderno posee aún monumentos religiosos que se destacan como su iglesia de Santa María, donde se destaca su torre barroca y que fue en un comienzo un monasterio benedictino

Con el marco de los montes del Niño de Corvo y Pedrada se desenvuelve un bello paisaje desde donde es posible ver los valles que llegan hasta el famoso río Miño, donde se encuentran además los cultivos de diversos productos de huerta.

Tanto la cultura castreña como la romanización son muestras de la existencia de poblaciones que habitaron estas tierras de Tomiño desde épocas muy antiguas y fue la civilización romana la encargada de trabajar las minas allí existentes.

En la actualidad, los principales ingresos económicos de la ciudad provienen de la agricultura, ganadería y también de la industria maderera, como también de la pesca en el río Miño y sus afluentes donde es posible obtener excelentes ejemplares de truchas y salmones.

Tomiño posee además bonitas rutas turísticas donde es posible recorrer sus principales monumentos además de sus más importantes ríos donde la pesca de la trucha es la protagonista.

Entre los monumentos que se conservan en muy buen estado es posible visitar la Torre de Tebra que fuera construida a principios del Siglo XIV. Se destaca su estilo romántico y al día de hoy pueden ver parte de sus muros y puertas laterales.

También merece una visita la bonita iglesia de San Vicente de Barrantes, de estilo románico, en su interior fueron halladas antiguas pinturas de gran valor histórico.

Entre las rutas recomendadas se encuentran la Ruta Miñota que sigue el cauce del Río Miño y llega a la parroquia de Estás y a Medos donde se encuentran los restos de una fortaleza que data del 1663.

También puede hacerse la Ruta Troiteira que corre por la carretera que cruza dos importantes ríos donde se practica la pesca de trucha el Tebra y el Furnia y llegando a Amorín se encuentran las ruinas de una antigua fortaleza del siglo XVII. La Ruta Troitera termina en Forcadela, que posee un conjunto rural formado por un antiguo molino, un puente medieval y un cruceiro de 1860.

Quienes gusten de las playas hallarán en Tomiño la de Goián en el río Miño y en relación a sus fiestas más tradicionales que se celebran durante todo el año siendo sumamente pintorescas tanto las patronales como las gastronómicas donde se destacan sus productos de primera calidad.

miércoles 21 de diciembre de 2011


El turismo rural lleva a sus seguidores hacia lugares increíbles con los paisajes naturales más diversos y en muchos de ellos se alternan diferentes tipos y especies tanto de flora como fauna.

Así, la Ruta de las Marismas, en la costa de Huelva presenta interesantes formaciones de arena que se alternan con marismas formadas en las desembocaduras de los ríos.

Una ruta que presenta diferentes características y paisajes con una exuberante cantidad de vegetales que crecen naturalmente gracias a la existencia de luz, agua y nutrientes que se dan de forma equilibrada.

Un sitio que se ha transformado en el hábitat de grandes poblaciones de aves provenientes de Europa y África.

La ruta comienza en las marismas del Guadiana y del Carreras que se encuentran en la Isla Canela, con una diversidad de entornos salinos, para luego aparecer ante el visitante la marisma del río Piedras y también la de Flecha del Rompido con una típica vegetación de arenales que va sufriendo cambios graduales para adaptarse a la salinidad del terreno.

Asimismo, la formación artificial formada por el espigón de Huelva permite observar una gran variedad de aves marinas y desde allí siguiendo por la carretera de Mazagón hasta llegar a Torre de la Higuiera se puede apreciar el acantilado de arenisca que ha sido cubierto por dunas quedando toda esa extensión separada de las playas, un paisaje increíble que merece la pena de ser fotografiado para guardar una imagen tan bella.


La ruta continúa hasta El Rocío un lugar que posee dos centros de interpretación El Acebuche y El Acebrón, ambos pertenecientes al Parque Nacional de Doñona. En ambos centros se explica de forma detallada y muy clara los diferentes ecosistemas que funcionan en el parque e inclusive en el centro de interpretación de El Acebrón los visitantes pueden hacer un recorrido por un bosque que tiene la particularidad de estar rodeado de alcornoques en forma de galería.

Una ruta perfecta para quienes además de gustar del turismo rural desean conocer un poco más sobre los diferentes sistemas ecológicos que existen en la región de Huelva.