martes, 21 de octubre de 2014

Puerto de la Cruz

Puerto de la Cruz El Norte de la isla de Tenerife alberga en su territorio una de las joyas de las Canarias y del turismo español. Su nombre es Puerto de la Cruz, y tiene la particularidad de ser el municipio más pequeño de las islas, ya que en realidad es una escisión del original municipio de La Orotava. Precisamente en el Valle de este nombre se sitúa esta localidad, junto con La Orotava y Los Realejos.

Esta zona desciende abruptamente hacia el Océano atlántico y está protegida por los farallones de Santa Úrsula y Tigaiga. El Teide majestuoso domina un panorama tan bello como único en el mundo, convirtiendo al Puerto de la Cruz en un lugar tan especial como diferente. La belleza del enclave y sus múltiples atractivos hicieron que el Puerto de la Cruz fuera una de las localidades pioneras en lo que respecta al turismo de Canarias y España.

Hace ya más de cien años que viajeros procedentes de las islas británicas comenzaron a visitar la zona y a convertirla en destino vacacional, hasta el día de hoy, en que la infraestructura hotelera, los puntos de baño y lugares tan interesantes como el Jardín Botánico, el Complejo Martiánez o el Loro Parque entre muchos otros hacen que miles de visitantes de todo el mundo pasen sus vacaciones en Puerto de la Cruz. Cabe mencionar también que los hoteles en Puerto de la Cruz son excelentes.

Las callejuelas de la localidad, plagadas de edificios plenos de encanto colonial o de construcciones características de las islas, constituyen un recorrido inmejorable para animadas mañanas de turismo, entretenidos mediodías de aperitivo o relajantes tardes de paseo.


Llegar hasta el recoleto y bello muelle marítimo y pesquero, y contemplar allí la venta de pescado, las zambullidas de los más jóvenes en las aguas cristalinas del Atlántico o conversar con los pescadores de caña, es un complemento perfecto para un día de vacaciones.

Si a todo esto le unimos que la localidad disfruta de uno de los mejores climas del planeta, con temperaturas que van desde una media de 22 grados de máxima y de 15 grados de mínima, así como la excelente gastronomía canaria y la animación en cuanto a fiestas populares (donde los Carnavales son los reyes por excelencia, pero también hay otros festejos propios del Puerto de la Cruz, con toda su personalidad distintiva), descubriremos que se trata de un auténtico paraíso donde las horas se nos irán volando, bajo el sol y junto al mar.

El Puerto de la Cruz nos espera para un recorrido inolvidable. Aunque la presencia del mar es sin duda el atractivo más palpable de esta localidad, y probablemente lo que hace que año tras año los turistas se sucedan, en realidad las playas del Puerto de la Cruz no son demasiado relevantes. Por esta razón, en la costa se han desarrollado una serie de intervenciones destinadas a hacer más cómodos y atractivos el baño y los ratos al sol, desarrollando hermosos complejos y playas artificiales en los que es todo un placer disfrutar de estas actividades.

El más remarcable y conocido es el Complejo Turístico Municipal Costa Martiánez, una auténtica maravilla en cuanto a infraestructura costera y que se ha convertido en un ejemplo a seguir en este sentido.

Tiene una superficie de alrededor de cincuenta mil metros cuadrados, y su responsable creativo fue el célebre artista canario César Manrique, que estableció la zona de baño y relax añadiendo flora autóctona, junto con sus bellas y originales esculturas. En el complejo se ubica el Lago Martiánez, un "mar interior" artificial que con su verde deslumbrante sorprende a los viajeros, que pueden disfrutar de su litoral repleto de solariums y jardines.

Se trata de una gran extensión de agua con islotes que alcanza 33.000 m2, totalmente ganados al océano, y 15.000 de estos m2 los ocupa la lámina de agua; la zona ha sido justamente declarada Bien de Interés Cultural. Además, entre la ladera y el Complejo se sitúa la Playa de Martiánez, que con su arena volcánica y su dique artificial es el punto perfecto para darse un baño en pleno océano.

Y cuando el viajero decida explorar un poco más la zona, encontrará otros arenales en los que descansar y contemplar el paisaje; por ejemplo, la playa San Telmo, junto a la ermita y el paseo del mismo nombre y frecuentada por habitantes de la localidad, que acuden a zambullirse en el mar.

domingo, 19 de octubre de 2014

Bosques de Canarias

A pesar de que debido al turismo masivo muchos espacios naturales en Europa han sufrido grandes daños existen otros que aún se conservan gracias a las acciones tomadas por autoridades locales u organismos proteccionistas.

Así, muchos bosque canarios han logrado sobrevivir a la mano del hombre y hoy es posible admirar sus bellezas como es el caso del Parque Garajonay que representa hoy la mayor reserva de laurisilva existente en Europa. Este bosque junto con otros de Canarias es un verdadero privilegio sobre todo por su gran belleza paisajística conformada por sus varios tonos de verde, representando una visita casi obligada para quienes visitan esta región de España.

Declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco el Parque Garajonay se caracteriza por su vegetación exuberante y su gran riqueza ecológica con cerca de veinte especies arbóreas que adornan el paisaje, siendo un espacio natural ideal para los amantes del turismo rural y las actividades al aire libre.

Asimismo, y a pesar de su tamaño pequeño las Islas Canarias conforman una de las regiones que mayor biodiversidad presenta en las zonas templadas que existen hoy en el mundo, sobre todo teniendo en cuenta que a pesar del calentamiento global los bosques tanto de Tenerife como de Gran Canaria tienen tendencia a desplazarse hacia las zonas más altas.


Así, tanto Tenerife como la Gran Canaria, La Palma y La Gomera ofrecen a sus visitantes algunos de los más hermosos restos de los montes que en el pasado cubrían la región y a pesar que zonas como la de Hierro ha pedido parte de sus grandes bosques conservan aún sus pinares.

Otro ejemplo es el monte del Agua García, el más importante de Tenerife donde la vegetación puede disfrutarse en todo su esplendor y aunque menos extendidos, los bosques del norte de la isla presentan un paisaje siempre verde con una gran variedad de especies arbóreas.

Por otra parte, la isla de Canaria a pesar de ser la mejor cultivada de todo el archipiélago es también la zona en la que han desaparecido los montes primitivos quedando solo los terrenos montañosos del valle de Teror y de los alrededores de Moya, mientras que la Montaña o Selva de Doramas ha sido uno de los sitios más renombrados por sus bellas enramadas.

Los bosques tienen hoy una gran importancia ecológica y a grandes rasgos el pinar es el ecosistema mejor conservado, en tanto que en la isla de Gran Canaria las labores de reforestación ocupan el primer lugar con el objetivo de salvar las especies en peligro de extinción.