martes, 21 de octubre de 2014

Puerto de la Cruz

El Norte de la isla de Tenerife alberga una de las denominadas joyas de las Canarias, se trata de Puerto de la Cruz, la localidad más pequeña de las Islas y una zona que se destaca por su irregular geografía protegida por los farallones de Santa Úrsula y Tigaiga y con Teide como gigante que domina el paisaje.

Un enclave con gran belleza e infinidad de atractivos tanto culturales, históricos como naturales, Puerto de la Cruz dispone de una excelente infraestructura hotelera y lugares de interés como el Complejo Martiánez, el Jardín Botánico y el famoso Loro Parque, un mundo maravilloso especialmente para los niños.


Puerto de la Cruz regala al visitante un centro urbano que se destaca por su encanto colonial que puede verse reflejado en las construcciones pero también en el puerto pesquero y marítimo, sumándose a todo esto uno de los mejores climas durante todo el año.


El mar y las playas son uno de los atractivos más relevantes de Puerto de la Cruz, con costas que se han desarrollado ampliamente con el objetivo de presentar mayor confort a los turistas. Los jardines y espacios verdes representan un gran tesoro de Puerto de la Cruz, tanto el Jardín botánico con sus miles de especies arbóreas como el Jardín Acuático del Risco Bello, situado dentro del entorno del Tauro, sin olvidar el famoso Peñón del Fraile, uno de los iconos de esta localidad.

La naturaleza ha dotado a esta localidad de hermosas vistas del océano y de espacios como Playa Jardín, un área verde que comienza ala altura del Castillo San Felipe y recorre un conjunto de playas que propone un paseo que incluye una rica vegetación, cascadas de agua marina y cuevas que embellecen los alrededores.

En playa jardín es posible disfrutar de una gran colección de especies vegetales con flora endémicas y especies vegetales que han sido introducidas en la región hace muchos años.

Existen varias empresas turísticas que ofrecen actividades de ecoturismo que incluyen rutas de senderismo descubriendo entre otros sitios el Parque Rural de Anaga, donde abundan los paisajes llenos de contrastes y una gran biodiversidad como bosques de laurisilva, profundos barrancos y también accidentadas costas.

domingo, 19 de octubre de 2014

Bosques de Canarias

A pesar de que debido al turismo masivo muchos espacios naturales en Europa han sufrido grandes daños existen otros que aún se conservan gracias a las acciones tomadas por autoridades locales u organismos proteccionistas.

Así, muchos bosque canarios han logrado sobrevivir a la mano del hombre y hoy es posible admirar sus bellezas como es el caso del Parque Garajonay que representa hoy la mayor reserva de laurisilva existente en Europa. Este bosque junto con otros de Canarias es un verdadero privilegio sobre todo por su gran belleza paisajística conformada por sus varios tonos de verde, representando una visita casi obligada para quienes visitan esta región de España.

Declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco el Parque Garajonay se caracteriza por su vegetación exuberante y su gran riqueza ecológica con cerca de veinte especies arbóreas que adornan el paisaje, siendo un espacio natural ideal para los amantes del turismo rural y las actividades al aire libre.

Asimismo, y a pesar de su tamaño pequeño las Islas Canarias conforman una de las regiones que mayor biodiversidad presenta en las zonas templadas que existen hoy en el mundo, sobre todo teniendo en cuenta que a pesar del calentamiento global los bosques tanto de Tenerife como de Gran Canaria tienen tendencia a desplazarse hacia las zonas más altas.


Así, tanto Tenerife como la Gran Canaria, La Palma y La Gomera ofrecen a sus visitantes algunos de los más hermosos restos de los montes que en el pasado cubrían la región y a pesar que zonas como la de Hierro ha pedido parte de sus grandes bosques conservan aún sus pinares.

Otro ejemplo es el monte del Agua García, el más importante de Tenerife donde la vegetación puede disfrutarse en todo su esplendor y aunque menos extendidos, los bosques del norte de la isla presentan un paisaje siempre verde con una gran variedad de especies arbóreas.

Por otra parte, la isla de Canaria a pesar de ser la mejor cultivada de todo el archipiélago es también la zona en la que han desaparecido los montes primitivos quedando solo los terrenos montañosos del valle de Teror y de los alrededores de Moya, mientras que la Montaña o Selva de Doramas ha sido uno de los sitios más renombrados por sus bellas enramadas.

Los bosques tienen hoy una gran importancia ecológica y a grandes rasgos el pinar es el ecosistema mejor conservado, en tanto que en la isla de Gran Canaria las labores de reforestación ocupan el primer lugar con el objetivo de salvar las especies en peligro de extinción.