sábado, 22 de noviembre de 2014

Acantilados del Rincón de la Victoria, un maravilloso espacio natural en la provincia de Málaga y una excepcional oportunidad para disfrutar de una excursión inolvidable conociendo parte de la costa malagueña.

Ideal para aquellos que gustan del turismo activo en general y del kayak en particular Rincón de la Victoria es el lugar perfecto, no solo por su situación geográfica sino también por el clima mediterráneo de la zona con temperaturas suaves durante la mayor parte del año.

Así, en pleno corazón turístico de la costa del sol existe este sitio maravilloso donde es posible sentir el mar tan próximo que realmente emociona con la majestuosidad de los acantilados de Rincón de la Victoria, con una gran belleza paisajística y un lugar especial como es la famosa Cueva del Tesoro.

Esta localidad, situada a solo unos quince kilómetros de Málaga Capital, el nombre que recibe el acantilado en esta zona es El Cantal, pequeñas formaciones de roca caliza que datan de la era jurásica horadados por el mar a través de los siglos.


Una forma de ver de cerca este espectáculo de la naturaleza es hacerlo desde el mar y por supuesto navegando en un kayak, una opción económica y sencilla además de divertida, siendo posible contratar con alguno de los operadores de la zona para emprender la aventura.

Una excursión en kayak recorriendo los acantilados del Rincón de la Victoria para continuar después por tierra hasta llegar al bonito Paseo Marítimo considerado como uno de los rincones más bellos de Málaga.

Las cuevas que existen en toda esta zona son también dignas de visitarse, se trata de cavidades prehistóricas como la Cueva del Higuerón y la Cueva de la Victoria, ambas declaradas como Bien de Interés Cultural.

La Cueva del Higuerón o del Tesoro es una de las tres únicas cuevas de origen submarino que se conocen en el mundo, excavada bajo un promontorio de naturaleza caliza forma un acantilado a orillas del mar y conserva restos de pintura rupestre.

Por su parte la Cueva de la Victoria situada dentro del Parque Arqueológico, alberga también pinturas rupestres que van desde el Paleolítico Medio hasta el período de los Metales, existiendo otras cinco cuevas y abrigos, algunos de los cuales guardan aún hoy vestigios arqueológicos.

jueves, 20 de noviembre de 2014

Sierra de San Vicente

Tierra privilegiada, con un clima magnífico la Sierra de San Vicente, al noroeste de la provincia de Toledo, es una de las comarcas más bonitas y también más desconocidas de esta zona.

Ideal para una escapada de fin de semana la zona de Sierra de San Vicente es ideal sobre todo para los amantes de la naturaleza, los deportes de aventura y el senderismo, descubriendo parajes donde abundan los bosques de robles, castaños enebros y encinas.

Varios pueblos pintorescos y con todo el sabor rural, además de una sabrosa gastronomía e infinidad de rutas para recorrer el monte. Una de las zonas más bonitas es la que atraviesa la antigua carretera de Real de San Vicente a Navamorcuende y el famoso paraje del Piélago.

Una excursión a la Sierra de San Vicente puede ser un excelente opción de fin de semana desde Madrid, alojándose en alguno de los principales pueblos de la zona como Real de San Vicente, Navamorcuende e inclusivo el valle del Tiétar, un sitio también muy cercano.

Además de la práctica de senderismo, esta zona tiene buenas propuestas para disfrutar del ciclismo, la caza y la pesca, mientras que en otoño es la época del año en la que abundan las setas, nueces y castaña sobre todo en las faldas de la sierra.


Caminos y sendas que recorren la Sierra de San Vicente suelen estar bien señalizados y en su mayoría son recorridos de dificultad baja, como la Senda de Viriato, un recorrido de ciento cuarenta kilómetros dividido en cuatro etapas y con un desnivel máximo que no excede los seiscientos metros.

Existen diferentes ofertas de alojamiento rurales y urbanos que permiten a los visitantes disfrutar de una estancia confortable sin dejar de lado el contacto con la naturaleza y el ecosistema que crean los ríos Tiétar y el Alberche que limitan la sierra de San Vicente.

La sierra de San Vicente también esconde también algunas joyas históricas y artísticas que merece la pena conocer y para ello nada mejor que recorrer los pequeños y auténticos pueblos de la comarca que guardan bonitas iglesias, castillos y conventos.